Período clandestino

En los años 1981-1985 la represión hizo imposible el desarrollo de una lucha abierta. Se dio un repliegue y dislocación del CUC, y se dejó de tener expresión pública en Guatemala. En su vez, se abrieron oficinas internacionales en EEUU, Canadá, México, Nicaragua y Costa Rica, y se logró tener representación en España y Brasil.

El CUC entonces se desarticuló, las reuniones con CONACO (Comisión Nacional de Coordinación) y CORECO (Coordinadora Regional de Coordinación) ya no se realizaban, regresando los dirigentes a sus comunidades. Dejaron de funcionar también las Comisiones Zonales de Coordinación (COZOCO) y las Comisiones Locales de Coordinación (COLOCO).

Reestructuración
A pesar de la represión, el CUC nunca murió, sino que sus miembros lograron resistir y vivir luchando en medio de la difícil situación. “Quemaron nuestro tronco, pero no pudieron matar nuestras raíces”. Y es por eso que se pudo reconstruir la organización en todas sus partes.

Arrancaron nuestros frutos,
cortaron nuestras ramas,
quemaron nuestro tronco,
pero no pudieron matar nuestras raíces.

 

El 14 de marzo 1985 se realizó una reunión extraordinaria en México para reorganizar el CUC. La asamblea reconstitutiva fue apoyada por el EGP (Ejército Guerrillero de los Pobres). Era en esta organización donde más participaban las comunidades y bases del CUC en el período clandestino.

Se elaboró un documento de trabajo que definía la lucha por la Madre Tierra, los salarios justos, la desmilitarización, la disolución de las PAC (Patrullas de Autodefensa Civil), los derechos humanos y contra la discriminación hacia la población indígena. En los próximos años reinició el trabajo organizativo en el Quiché y Huehuetenango a pesar de la represión y el control llevado por el ejército, las PAC y la G2 (inteligencia militar).

Abriendo nuevos caminos
De allí se retomaron las luchas del CUC, empezando con las grandes huelgas en la Costa Sur en los años 1987, 1988, 1989, y en 1990 donde la huelga alcanzó una participación de 60,000 campesinos. La respuesta fue cada vez una fuerte represión contra los campesinos de parte del ejército y la policía nacional. Sin embargo, se logró paralizar las fincas y obligar a los finqueros a negociar, y se lograron pequeños aumentos de sueldo decretados por el congreso.

En estas ocasiones se coordinó con los sindicatos de UNSITRAGUA para hacer manifestaciones en la ciudad y a la vez llevar la lucha de finca en finca. Fue una entrada amplia y abierta del CUC en la reactivación del movimiento popular, y en enero 1988 el CUC se integró formalmente a la Unidad de Acción Sindical y Popular-UASP-. Asimismo, el CUC brindó aporte a otras organizaciones populares como CONAVIGUA, CERJ, CONDEG, ACG, RED DDHH, MAJAWIL y la Defensoría Maya.

Desde el año 1991 se realizaron fuertes luchas por la tierra y ocupaciones de fincas en la Costa Sur, y luego en el Nororiente. Asimismo, se intensificó la lucha por terminar con las Patrullas de Autodefensa Civil -PAC- y con el reclutamiento forzado. Los campesinos de Zacualpa, el Quiché, fueron ejemplares en esta lucha, enfrentándose a las autoridades, a los comisionados militares de las PAC y al ejército, hasta lograr terminar con las Patrullas.

En el 1992 el CUC sufrió una crisis interna y se dividió cuando parte de sus dirigentes, cuadros y bases campesinas salieron a formar la CONIC. No obstante, este mismo año se logró la formación de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas -CNOC-, donde el CUC se unió a las organizaciones hermanas, y se realizó el primer congreso nacional campesino.

En el 1992 vino también la celebración planteada por España sobre el Quinto Centenario del llamado "Encuentro Cultural".

El CUC tuvo protagonismo y participó activamente en las actividades del Encuentro Internacional de los Pueblos Indígenas y la campaña “Quinientos Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular”.

 

 


<< REGRESAR

Nacimiento y crecimiento del CUC

El 15 de abril 1978 se realizó la Primera Asamblea Nacional, donde se definió el nombre y la estructura de la organización, que trabajaba en tres regiones: La Costa, Tierra Fría y la Región Central, sobre todo Chimaltenango.

El CUC fue la primera organización nacional de Guatemala donde hombres y mujeres indígenas y ladinos pobres caminaban juntos en la lucha. En la dirigencia y en las diferentes estructuras organizativas había indígenas de diferentes pueblos, provenientes de las comunidades que formaban la base de la organización.

La falta de tierra para trabajar; los abusos de patronos y terratenientes; asesinatos, secuestros y persecución de los campesinos y campesinas que protestaban; el reclutamiento forzado; el alto costo de la vida y los bajos salarios; esas son las razones por las que nace el CUC.

Era un momento de muy fuerte represión de parte de la dictadura popular, pero al mismo tiempo de muy fuerte lucha popular y resistencia. El 29 de mayo murieron más de 100 campesinos q’eqchi’s en la masacre de Panzós, cuando llegaron a la municipalidad para protestar los despojos de sus tierras y el ejército empezó a disparar. Esta masacre dio inicio a un período de fuerte represión y masacres en el campo.

El CUC se fue desarrollando políticamente, transcendiendo la lucha campesina y dando apoyo a otros movimientos populares para derrocar al régimen militar del dictador General Romeo Lucas García.

El 31 de enero 1980 fue ocupada la Embajada de España por campesinos y campesinas del departamento del Quiché, quienes protestaron las masacres que el ejército estaba cometiendo en las aldeas ixiles y k’iche’s, donde el ejército aplicaba la estrategia de “la tierra arrasada”. Con la ocupación los campesinos acudieron al último recurso, ya que las denuncias ante los medios de comunicación habían sido en vano, porque los directores de la prensa no se atrevían a publicar los sucesos.

Los campesinos llegaron a la embajada acompañados por estudiantes y pobladores que se habían solidarizados con la lucha campesina. Sin embargo, las autoridades decidieron quemar la embajada y asesinar a todos los ocupantes, testigos de las masacres en el Quiché. No obstante, el sacrificio de los mártires de la embajada logró llamar la atención a la comunidad nacional e internacional sobre las violaciones de los derechos humanos en Guatemala.

En el mismo año el CUC impulsó la huelga más grande de la historia de Guatemala. Fue la huelga de la zafra donde 80,000 campesinos y trabajadores agrícolas tomaron y paralizaron durante una semana los principales ingenios azucareros de la Costa Sur. Con esta acción se logró un aumento salarial de Q1.20 a Q3.20, una victoria significante para el movimiento campesino.


<< REGRESAR

Están constituidos por compañeras y compañeros que, en su respectiva asamblea regional han sido electos para conducir la actividad del CUC en cada región. Según el desarrollo de cada región, así será el número de sus integrantes y en los mismos deberán de participar hombre y mujeres, indígenas y no indígenas, jóvenes y mayores.

 

Costa Sur
Coordinador: Diego Escalante
Subcoordinador: Ramiro Calderón
Coordinadora de Mujeres: Marta Estrada

 

Huehuetenango
Coordinador: Santiago Sales
Subcoordinador: Marcelino López Simón, Ixconlaj
Coordinadora de Mujeres: María Candelaria Pérez Domingo

 

El Quiché y Totonicapán
Coordinador: Francisco Quinilla
Subcoordinador: Maximiliano Pérez Lux
Coordinadora de Mujeres: Margarita Tiño

 

Altiplano: Sololá y Chimaltenango
Coordinador: Marcelo Yaxón
Subcoordinador: Noé Per
Coordinadora de Mujeres: Berna Castro

 

Alta y Baja Verapaz
Coordinador: José Acté Ico
Subcoordinador: Guillermo Caal de Paz
Coordinadora de Mujeres: Miriam Evangelina Maquín

 

Nororiente (Izabal, Chiquimula y Zacapa)
Coordinador: Romeo López Muños
Coordinadora regional de mujeres: Rosa González

 


<< REGRESAR

Preparación de una organización campesina unida.

Los orígenes del CUC se encuentran en los preparativos realizados por cooperativistas campesinos y sacerdotes católicos que promovían la alfabetización, la educación cívica y técnica así como educación en derechos humanos.

Se empezó a analizar, discutir y compartir con distintas comunidades de diferentes regiones la necesidad de buscar la unidad y organización del movimiento indígena y campesino, y de tener una instancia que diera respuesta a la represión militar y opresión económica que se vivía en este momento.

 


<< REGRESAR

Es el órgano de conducción nacional permanente, responsable de impulsar y ejecutar las decisiones de las asambleas general y de información y revisión, así como los acuerdos y decisiones del Consejo Político del CUC. Está integrado por compañeras y compañeros del CUC electos en asamblea. Tiene bajo su responsabilidad a las comisiones, equipos, secretaría ejecutiva, administración y personal de apoyo, así como el impulso, seguimiento y concreción de los ejes de trabajo.

El Comité Nacional del CUC como fue elegido en la asamblea nacional, 27-29 de mayo 2007

Cargo y región de origen de los dirigentes nacionales:

 

Coordinador General
Daniel Pascual Hernández, Región del Quiché.

 

Subcoordinador General
Rafael González Yos, Región Costa Sur.

 

Eje Comunicación y Propaganda
Fabiana Ortiz Sales, Región Huehuetenango.

 

Eje Finanzas y Recursos
Aparicio Pérez Guzmán, Región Costa Sur.

 

Eje Acceso, uso, tenencia, propiedad y respeto a la Madre Tierra
Domingo López Lux, Región del Quiché.

 

Eje Derechos laborales de las y los trabajadores del campo.
Aureliano Mejía Mejía, Región Costa Sur.

 

Eje Desarrollo Comunitario y Productivo
Martha Julia Gabriel Morales, Región Huehuetenango.

 

Eje Identidad y derechos de los pueblos Indígenas
Rafael Vázquez Simón, Región Huehuetenango.

 

Eje Equidad de Género
Senaida Cosagua Pérez, Región Costa Sur.

 

Eje Formación y Capacitación
María Martín Domingo, Región Huehuetenango.

 

Eje Fortalecimiento Organizativo
Esteban Hermelindo Cux Choc, Región Verapaces.

 


<< REGRESAR

NUESTRA HISTORIA


 Fotografía: Mauro Calachina

El Comité de Unidad Campesina – CUC – surge a la luz pública en 1978; este surgimiento constituye un hecho que marcó la historia del movimiento indígena y campesino, pues aporta criterios y formas de lucha popular, consignas y métodos de organización, y sobre todo integra a la lucha campesina, el debate sobre la identidad y los derechos individuales y colectivos de los pueblos originarios, que va a marcar el desarrollo posterior de la lucha popular y de la sociedad guatemalteca.

Desde ese entonces, el CUC ha dejado huella en la historia del país y, en particular en la historia del movimiento indígena y campesino.  Durante ese período se pueden identificar 4 etapas distintas en la vida de la organización.

 La primera etapa se remonta a los antecedentes del trabajo que permitió el surgimiento de CUC y que tiene sus orígenes en el trabajo de acompañamiento por algunos sacerdotes, monjas, catequistas y sacerdotes mayas, ligas campesinas, cooperativas y estudiantes, indígenas y ladinos pobres, en los años de 1974 a 1976.

Esta es la primera fase que incluye el trabajo de organización previo al surgimiento a luz pública de nuestra organización.  Este trabajo se realizó discretamente, en silencio y sobre todo el trabajo se centró en crear las bases organizativas y de identidad para la salida a luz pública.

La segunda fase, dentro de esta primera etapa va desde el surgimiento a luz pública el 15 de abril de 1978, el cual significó un hecho histórico porque marcó una nueva y novedosa forma de organización para la población indígena y campesina, significando un gran crecimiento del CUC.

La estrategia de lucha de la organización en estos años giró alrededor de lograr el aumento del salario mínimo, contra las agarradas para el cuartel y contra por la represión, frente a un contexto marcadamente opresivo y hostil hacia la organización popular.

Es de recordar que en febrero de 1980 se realiza la Huelga de la Costa Sur en la que alrededor de 80 mil trabajadores agrícolas entraron en huelga por aumento de salarios.   Esta fase dura hasta los años de 1981 - 85, cuando se dan las grandes masacres y represión generalizada en contra de los dirigentes nacionales, regionales, locales y comunidades de base arrasadas o destruidas.  Producto de esta represión, miles de compañeros salieron a refugiarse a territorio mexicano, Costa Rica, Nicaragua y otros países o bien se desplazaron al interior del país; muchos dirigentes, organizadores y bases se dispersaron y otros fueron obligados a integrase a las PAC; además varios cuadros se fueron a la clandestinidad y otros más se incorporaron a las organizaciones guerrilleras.  En este contexto, el CUC abre espacios para el trabajo internacional, en la lucha por el respeto a los Derechos Humanos al denunciar la situación que se estaba viviendo en Guatemala, a partir de la Representación Internacional del CUC - RICUC – que tenía presencia en México, Costa Rica, Canadá, Brasil y en la Nicaragua Sandinista.

En esta etapa, el CUC se incorpora al Consejo Internacional de Tratados Indios (CITI), lo cual permitió que se pudieran denunciar las violaciones a los derechos humanos en Guatemala, ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

La segunda etapa inicia el 14 de marzo de 1,986 cuando se realiza una reunión extraordinaria reconstitutiva del CUC en México, donde se evaluó el papel jugado desde su creación y se define las principales líneas de trabajo y en otras condiciones de aparente apertura democrática, se reinician las actividades organizativas, de formación política y el restablecimiento de relaciones con los movimientos populares, lo cual llevó a la creación de la Unidad de Acción Sindical y Popular.

La característica principal de esta etapa, es la búsqueda de rearticulación, por la aparente apertura democrática de este momento. El papel que juega el CUC es aportar su experiencia de lucha y organización para nuevas formas organizativas y métodos de trabajo, lo cual contribuyó a la creación de CONAVIGUA, CONDEG, CERG, Majawil Q’ij, la Instancia de Unidad y Consenso Maya (que luego contribuyó al surgimiento de COPMAGUA).  En 1991, diversas organizaciones campesinas convocan al Primer Congreso Nacional Campesino, como una iniciativa encaminada a la rearticulación del movimiento campesino.

En el ámbito internacional, el papel del CUC fue muy importante para la articulación del movimiento indígena y campesino a nivel continental, proceso que llevó al CUC a ser un actor activo en la preparación y desarrollo de la Campaña Continental 500 años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, a partir de lo cual surge la candidatura de Rigoberta Menchú para el Premio Nóbel.

En abril de 1992, se realiza la Marcha Campesina y Popular, por el salario mínimo, contra el alto costo de la vida, por el cese de la represión y la búsqueda de la paz, que llevó a la primera reunión del CUC con el gobierno.

Esta etapa finaliza en 1,992, cuando el CUC se divide y parte de sus dirigentes, cuadros y bases campesinas forman la CONIC.   Esta crisis, como es lógico, produce retrasos, limitaciones y estanca el trabajo, resintiéndose en las acciones de movilización y organización.  Fueron los tiempos donde el CUC más que crecer y desarrollarse tuvo que consolidar lo que tenía y ajustar sus reivindicaciones a su propia situación. En ese entonces, el accionar se centró en las ocupaciones de fincas en la Costa Sur.

En este espacio se provoca al interno del CUC una división (1992) por un grupo de personas, que luego forman lo que hoy es la CONIC.  El CUC queda con algunos vacíos que necesaria e inmediatamente se reflexionan y discuten, para adecuar y darle continuidad a su organización, participación política, cómo a sus acciones de lucha y resistencia; el CUC, continúa haciendo sus mayores esfuerzos en la lucha reivindicativa; su presencia en las comunidades; en los foros y debates que permitía mantener la legitimidad de su lucha política.

 Es así que el CUC, lanza grandes jornadas de lucha cómo las del aumento al salario mínimo en el campo; en defensa por la vida; la recuperación y defensa de la Madre tierra; la identidad y derechos de los pueblos Indígenas.

En 1993 el CUC junto a CONDEG, CONIC y CONAMPRO inicia un proceso de coordinación y de unificación de planteamientos a partir de la lucha por el salario mínimo, posteriormente de cara a la mesa de negociación entre gobierno y URNG se trabaja en la propuesta Democratización en el Uso, Tenencia y Propiedad de la tierra, dicho proceso desemboca en la creación de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas –CNOC-.

La tercera etapa se ubica alrededor de la firma de los Acuerdos de Paz e incluye la participación del CUC en el II Congreso Campesino realizado por CNOC en 1998 donde se aportó cualitativa y   cuantitativamente, en primera instancia, en el posicionamiento por reforma agraria desde el movimiento campesino; y en levantar e impulsar la lucha por la tierra y la Propuesta de Desarrollo Rural.

En ese entonces, la actividad del CUC y del movimiento campesino, se centra en luchar por el acceso a la tierra a través de los mecanismos establecidos por los Acuerdos de Paz, especialmente las reivindicaciones contempladas en el Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas y el Acuerdo sobre Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria, la coordinación en el seno de CNOC para la incidencia en diversos espacios.  Se plantea por consiguiente las mesas de diálogo y negociación como estrategia de este momento.

De esa cuenta se participa en negociaciones con diversos gobiernos, bancadas de diputados, participación en espacios con presencia de la sociedad civil para la definición de políticas y leyes. En esta dirección se participó en la elaboración de la política y ley de seguridad alimentaria y nutricional, la elaboración de la ley del Registro de Información Catastral y la Ley Marco de los Acuerdos de Paz. Un elemento importante de esta etapa es que para el año 2000, se retoma la movilización en las calles con la marcha y movilización que realizó CNOC y en la cual se participó plenamente. Esta movilización que bloqueó, por primera vez, los principales accesos a la ciudad capital, fue el anuncia de las luchas y movilizaciones que vendrían en la siguiente etapa.

La cuarta etapa se inicia en el año 2005, alrededor de la aprobación, por parte del Congreso de la República, del Tratado de Libre Comercio – TLC – con Estados Unidos. Este hecho marca el abandono de la agenda de los Acuerdos de Paz por parte de la oligarquía y partidos políticos y el impulso de la agenda neoliberal y puesta en venta de los recursos del país. Esto ha implicado las licencias de explotación y exploraciones mineras y petroleras, la construcción de grandes hidroeléctricas con el respectivo daño a tierras y cultivos de comunidades y la construcción de megaproyectos (puertos, aeropuertos, carreteras) para convertir a Guatemala en un corredor de paso de las mercancías de Estados Unidos. En este contexto es     que el CUC plantea la revisión y modificación de su estrategia y la necesidad que el movimiento indígena y campesino modifique su estrategia de lucha; por tal razón, aportamos, en el año 2006 en la realización del III Congreso Nacional Campesino. Nuestra estrategia en la actual etapa se ha basado en identificar las limitaciones que tiene la incidencia, prepararnos para una agudización de la lucha, impulsar la luchar por la Reforma Agraria y por la Defensa del Territorio y los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas.  Pero además se ha impulsado una mayor participación de las mujeres en espacios de toma de decisión y la organización y participación de las y los jóvenes. Asimismo, incorporamos el planteamiento de la agroecología en nuestra visión y práctica y se ha fortalecido la participación en espacios internacionales como la CLOC, Vía Campesina y relaciones bilaterales como sucede con el MST de Brasil, ANAP de Cuba y otras organizaciones a nivel latinoamericano.

Esta etapa se caracteriza por un mayor debate interno sobre el significado de la defensa de los derechos individuales y colectivos de los Pueblos Originarios…. la lucha por el territorio; el retomar la cosmovisión como parte de la resistencia y de la lucha, las coordinaciones y alianzas con organizaciones indígenas con las cuales convergen en principios y estrategia.

Estas grandes acciones y esfuerzos en defensa de la Madre Tierra y Territorio han llevado al CUC a conformar unidad y alianzas con organizaciones indígenas y campesinas con las cuales converge en principios y acciones, tal caso es su participación en la Coordinación y Convergencia Maya Waqib K’ej. Así también, en las Consultas Comunitarias de buena fe realizadas en diferentes regiones y departamentos en contra de mega proyectos, particularmente en rechazo a la minería.

El CUC, a su vez fortalece espacios de unidad y alianzas a nivel internacional a través de Vía Campesina y CLOC, las cuales cuestionan la ofensiva neoliberal.

La formación política en este nuevo contexto se vuelve imprescindible, dado a que el neoliberalismo, además, de ser proyecto económico y político, tiene un fuerte componente ideológico, el cual debe enfrentarse con la mayor claridad y desafió. Es así que el CUC, su enfoque lo impulsa sobre la base de la Cosmovisión Maya y la lucha de clase. | Es decir “que los pueblos indígenas y afrodescendientes tienen acciones y propuestas diferentes al sistema capitalista, ha demostrado que nunca ha sido una perspectiva para la humanidad y para la vida de la Madre Tierra, este sistema entra en contradicción con la organización y vida de los pueblos indígenas. La propiedad privada base del capitalismo, es contrario a la vida y a la unidad comunitaria. La explotación y mercantilización de la madre naturaleza está en contra con la visión sobre el respeto de la Madre Tierra.   Este sistema capitalista, se caracteriza también por la explotación del hombre por el hombre, en su afán de concentrar   riqueza y de los medios que la producen, dando como resultado la abismal diferencia y contradicción entre ricos y pobres”.

Es un órgano deliberativo y de toma de decisiones que se reunirá periódicamente para conocer informes del Comité Nacional, discutir y decidir sobre temas no abordados en la Asamblea General o para tomar decisiones sobre aspectos en los que sea necesario una consulta y decisión que rebase el ámbito de competencia del Comité Nacional.

Lo integran 40 compañeros y compañeras:

  • El Comité Nacional (11 miembros)
  • Los Comités Regionales (17 miembros)
  • Cuadros históricos activos y cuadros destacados:
    • Nora Hernández, Región Nororiente
    • Jacinto de Paz López, Región Costa Sur
    • Amalia López, Región Costa Sur
    • José María Zacarías, Región Quiche
    • Catarina Aguare, Región Quiché
    • Yolanda Ramírez, Región Huehuetenango
    • José Sales, Región Huehuetenango
    • Herculano Luc, Región Las Verapaces
    • Ofelia Delfina Cuz, Región Las Verapaces
    • Félix Méndez, Región Altiplano
    • Maria Palax Yaxon, Región Altiplano
    • Cesar Sactic, Área Central

 


 

<< REGRESAR

Página 4 de 4

© 2024 Derechos Reservados - Comité de Unidad Campesina - CUC -