Coatepeque 1 de mayo 2008
 
Las Organizaciones abajo firmantes, en este 1o de Mayo del 2008, ante las trabajadoras y trabajadores expresamos nuestra preocupación, por el incumplimiento de los derechos laborales en el campo y la ciudad, sumado al aumento desmedido de los precios de los productos de la canasta básica familiar, porque el actual gobierno y los empresarios son los responsables de este problema, aprovechándose de la situación del alza del petróleo ya que ésta sólo beneficia a la clase económica pues han encarecido los productos que consumimos perjudicando aún más la precaria situación que vivimos en las comunidades indígenas y campesinas.

Este 18 de Abril de 2008 fuerzas represivas del Estado integradas por el ejército y la policía, con la participación de guardias privados de finqueros desalojaron violentamente la finca San Nicolás de Málaga, ubicada en el Municipio de San Domingo Suchitepéquez, Departamento de Suchitepéquez.

La Finca San Nicolás de Málaga fue adjudicada, desde 1908 a los pobladores de la Aldea Bolivia, pertenece a los ejidos del Municipio de Santo Domingo Suchitepéquez y es parte de las 184 caballerías de las que se había apropiado la empresa norteamericana Nahualate Land Company y que fue expropiada por el gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. Estas tierras fueron entregadas, posteriormente, por el gobierno de Castillo Armas a los finqueros Mérida Molina, sin tomar en cuenta que son tierras ejidales.

En enero del 2007 los pobladores de la Aldea Bolivia en base al decreto de adjudicación de 1908 recuperaron la tierra y la pusieron a producir. De esa fecha a la actualidad, se habían logrado detener 3 intentos de desalojo. En esta ocasión, pese a estar en trámite un amparo, el juez de paz, bajo las presiones de la jueza de 1a Instancia Ppenal de Mazatenango, Vilma Rossana Reyes González, procedió a autorizar el desalojo. Cuando los pobladores se acercaron a dialogar con la PNC, ésta lanzó bombas lacrimógenas y capturó al compañero Moisés Marcial, posteriormente dejado en libertad.

Antes de que el Sr. Colom tomara posesión, las organizaciones indígenas y campesinas planteamos que para desarrollar un diálogo era necesario la suspensión de los desalojos, las órdenes de captura y el otorgamiento de licencias de exploración y explotación minera y petrolera. Este desalojo es la respuesta del Sr. Colom a las demandas indígenas y campesinas y a la marcha de 127 kms que realizamos del 12 al 15 de abril y se confirma lo que expresamos en nuestro manifiesto en el sentido de que “responden a las demandas indígenas y campesinas y del Pueblo en general, con el desprecio, la criminalización de la protesta social, las acusaciones de terrorismo, las campañas y persecución en contra de líderes populares o la utilización de mesas de diálogo como mecanismo para ganar tiempo o desactivar las protestas”.

El gobierno de la UNE hipócritamente argumenta que respeta la aplicación de la ley, pero deja pasar las ilegalidades cuando son en contra de comunidades campesinas al ejecutar un desalojo, a pesar de estar en proceso un amparo, y al permitir la participación de guardias privados y el ejército junto con la policía acción represiva, estando ellos para otros fines.

El Comité de Unidad Campesina exige al Sr. Colom, los funcionarios de su gobierno y al organismo judicial, convertido en instrumento de represión: ALTO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LAS DEMANDAS INDÍGENAS Y CAMPESINAS.

 

A Mayor Represión: ¡Mayor Organización!

Comité de Unidad Campesina -CUC-

-30 años de lucha, organización, resistencia y victorias-

 

 

Nosotros y nosotras, hombres y mujeres indígenas y campesinos miembros de las organizaciones que integramos la Vía Campesina Centroamericana.

Reunidos en la ciudad de Guatemala el día 2 de abril del 2008 para analizar la intención de los gobiernos centroamericanos y la Unión Europea de negociar y firmar un Acuerdo de Asociación, hemos concluido que:

 

La conquista y la colonia significaron para nuestros pueblos la ruptura de un proceso político, organizativo, económico y cultural sobre la base de nuestra propia realidad y visión del mundo. Nuestras tierras y sus recursos naturales fueron usurpadas, saqueadas y expropiadas, y puestas a disposición de los intereses del mercado internacional y no para satisfacer las necesidades propias. De sus efectos negativos dan cuenta las estadísticas ampliamente conocidas.

El acontecimiento de independencia fue un acto formal determinado por los intereses criollos que estaban en conflicto con la corona española. Nada que ver con la libertad, la igualdad y el desarrollo socioeconómico de nuestros pueblos. La usurpación y el saqueo de nuestras tierras en función de la producción del café y del mercado mundial, constituyó nuevamente el factor que determinó las instituciones, las leyes, la infraestructura y en su conjunto el modelo económico explotador y depredador, que tanto dolor ha causado en nuestras comunidades campesinas e indígenas.

Los TLC se han constituido en un instrumento de nueva colonización, depredación y saqueo económico, social, cultural y político. En la actualidad nos afectan las semillas transgénicas, los agrocombustibles, el robo descarado de nuestros recursos naturales, -minería, agua, bosques, aire, tierra-. Todo lo que se relaciona con la naturaleza es considerado como una mercancía al servicio del capital nacional y transnacional.

El Acuerdo de Asociación no es más que la continuación de los tratados de libre comercio, pues reflejan farsa y demagogia desde sus inicios. Como el DR-CAFTA, ALCA, NAFTA, todos son instrumentos del gran capital para ampliar y profundizar la pobreza, la miseria, y la explotación de quienes producimos la riqueza mediante nuestro trabajo. Como lo demuestran los efectos del DR-CAFTA que a dos años de su vigencia, ha tenido como efecto mayor importación de productos en nuestros países, incremento de precios a los productos, menores ingresos fiscales por la reducción arancelaria, que repercute en menor inversión social. Además, del bloqueo por parte de los EE.UU. a productos agrícolas centroamericanos, alegando falsas razones fitosanitarias. Asimismo se ha incrementado la inhumana deportación de nuestros compatriotas.

La aplicación de los TLC y del modelo neoliberal se apoya en la criminalización y represión del movimiento indígena y campesino amparados en leyes antiterroristas que castigan las luchas sociales, primordialmente la lucha por la Madre Tierra. Por todo lo anterior decimos NO a la negociación y firma del Acuerdo de Asociación entre Centro América y la Unión Europea por ser contraria a los intereses de nuestros pueblos.

 

En contraposición planteamos:

Reafirmamos nuestro compromiso de luchar por la unidad e integración de nuestros pueblos, sobre la base de la unidad, justicia, equidad entre hombres y mujeres, igualdad, solidaridad, plena democracia y protección y uso racional de nuestros recursos.

Queremos un comercio e intercambio justo y solidario, sustentable, en beneficio de los pueblos y no de las corporaciones transnacionales. Reivindicamos el respeto de los derechos colectivos e individuales de los pueblos y comunidades indígenas y campesinas, soberanía alimentaria, reforma agraria integral, respeto, acceso y control de nuestros territorios: derecho a la tierra, al agua, bosques y semillas. Demandamos el derecho al trabajo digno y a un modelo de desarrollo rural integral de acuerdo a nuestra identidad.

Acordamos crear y/o fortalecer amplias alianzas con otros movimientos sociales, en Centro América y otras regiones del mundo, a fín de incrementar la movilización contra el AdA y cualquier otro instrumento de dominación y explotación de los pueblos.

 

Nuestra historia es de lucha y rebeldía contra la explotación, el saqueo y la depredación

La Vía Campesina es fiel a nuestra historia

 

Vía Campesina Centroamericana
CNOC, CONIC, CONAVIGUA y CUC, Guatemala
COCOCH, Honduras
CNTC, El Salvador
Mesa Nacional Campesina y UNAG, Costa Rica.
ATC, Nicaragua
Mesa Nacional Agropecuaria, Nicaragua.

Dada en la ciudad de Guatemala, el 2 de abril de 2008

Marcha Grito Por la Madre Tierra

Campesina carga la bandera maya adelante de la Marcha Indígena y Campesina "Grito Por la Madre Tierra", llevando la pañoleta roja del CUC en memoria de las y los campesinos que fundaron la organización

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A treinta años del nacimiento del Comité de Unidad Campesina

Las y los indígenas y ladinos pobres que venimos en esta marcha y los que estamos organizados en el Comité de Unidad Campesina – CUC –, al llegar a 30 años de organización, lucha, resistencia y victorias, dirigimos nuestro saludo, reconocimiento y respeto a las hermanas y hermanos de las organizaciones indígenas, campesinas, sindicalistas, de pobladores, de trabajadores y trabajadoras, de estudiantes, jóvenes y demás organizaciones populares que junto a nosotras y nosotros libran luchas permanentes por un futuro luminoso y una vida con Justicia Social. Asimismo, enviamos nuestro saludo a quienes nos han acompañado durante años, a los hermanos y hermanas de la solidaridad nacional e internacional.

En esta ocasión, nuestro mensaje va dirigido a las mujeres y hombres, niños y niñas, adultos, ancianos y ancianas que con su sudor, esfuerzo y trabajo producimos la riqueza de este país. No nos dirigimos a los gobernantes, diputados, jueces, politiqueros o empresarios que nunca tienen oídos para escuchar nuestra voz y se voltean a vernos sólo cuando quieren conseguir algo de nosotras y nosotros. Nos dirigimos a todas y todos ustedes que son como nosotros: trabajadores y trabajadoras que cada día buscan cómo sobrevivir y que no son escuchados por los poderosos. Nos dirigimos a nuestros hermanos y hermanas de las cuatro esquinas de Guatemala.

En este treinta aniversario, rendimos homenaje a la heroica resistencia de nuestros abuelos y abuelas como Tecum Umam, Kaji’ Imox, Kaibil Balam, Copán Calel y otros que lucharon en contra del invasor extranjero para defender nuestra Madre Naturaleza, tierras y territorio; a los que dieron su vida en las luchas y levantamientos que generación tras generación se libraron en contra de la opresión de autoridades españolas y criollas y sus descendientes. Asimismo, rendimos homenaje al ejemplo combativo de las y los cientos de miles de indígenas y no indígenas, hombres y mujeres de distintas edades como Turcios Lima, Fidel Raxcacoj, mejor conocido como Socorro Sical, Clemencia y Nora Paíz Cárcamo, Rolando Morán, Gaspar Ilom y los miles de hermanos y hermanas que tomaron el camino de la guerra popular librada durante 36 años en Guatemala, tomando las armas, apoyando la lucha guerrillera de muchas maneras o participando activamente en las luchas de las organizaciones populares y que dieron su vida para cambiar el país Ellos y ellas nos enseñaron el camino, sus huellas jamás se borrarán.

Esta lucha histórica ha tenido varios momentos en las que el poder de los grandes ricos nacionales y extranjeros se ha visto afectado: durante los levantamientos indígenas como el de Atanasio Tzul y otros cientos más; durante la Revolución del 44 al 54 cuando se realizó la primera Reforma Agraria que después fue anulada por los gobernantes pagados por los gringos que quitaron del poder a Jacobo Arbenz Guzmán y también con el gran levantamiento de pueblos y comunidades que se desarrolló con la Guerra Popular Revolucionaria y que finalizó con la firma de los Acuerdos de Paz.

Campesinas del CUC en la manifestación del Primero de Mayo

Desde la invasión española hasta nuestros días, la historia ha estado llena de la intervención de gobiernos y empresas extranjeras. Los saqueadores de ahora son los mismos del pasado pero ahora se llaman Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional o empresas mineras, petroleras y otras que hoy buscan apropiarse de la Madre Naturaleza. Son organismos internacionales y empresas, descendientes de los antiguos saqueadores de nuestra territorio; son los responsables de dictar las políticas que siguen los distintos gobiernos, como el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea que hoy se está discutiendo en El Salvador y que, a pesar de su nombre, no es más que otro acuerdo comercial que pretende abrirle mucho más las puertas de nuestro país a las empresas europeas para que se adueñen de nuestros recursos naturales. Esas medidas únicamente aumentan la pobreza, la desigualdad y la injusticia.

Es por estas injusticias que nuestra organización ha luchado a lo largo de 30 años, dando distintos aportes. Primero, abriendo una nueva forma de organización y lucha que permitió encauzar las inquietudes y demandas de cientos de comunidades indígenas y campesinas que vieron en el CUC el medio más adecuado para llevar las luchas desde lo comunitario a lo nacional. Cuando la represión aumentó, con la política de masacres y tierra arrasada y no quedaba otro camino que trasladarse e a la lucha armada, cientos de dirigentes, cuadros y activistas del CUC se sumaron a las filas guerrilleras; otras y otros, se trasladaron fuera de Guatemala, donde fuimos una voz que a nivel internacional denunció la represión en contra del Pueblo de Guatemala.

Para mediados de los años ochenta, junto a otras organizaciones volvimos a abrir el camino de la organización popular, reactivando la organización campesina en fincas, caseríos y aldeas, lo que más adelante nos permitió coordinarnos con otras organizaciones campesinas y constituir la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas – CNOC -. Con el inicio del diálogo entre el gobierno y la URNG hicimos nuestro aporte planteando la democratización de la propiedad, uso y tenencia de la tierra. Dentro de CNOC desarrollamos diversas propuestas y dimos nuestro aporte en el tema de Desarrollo Rural, Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria, entre otros.

Ahora, a partir del año 2005, hemos venido planteando que se ha dado un cambio fundamental en el contexto nacional, a partir de que los nuevos y viejos ricos sólo han usado los Acuerdos de Paz como discurso, mientras impulsan una agenda de tratados comerciales y entrega de las riquezas de la Madre Naturaleza a las empresas nacionales y extranjeras; eso nos obliga a que las organizaciones populares y sociales revisemos nuestra estrategia y la adecuemos a las nuevas condiciones.

Ahora hemos planteado y seguiremos planteando que nuestras comunidades y territorios se ven amenazadas con la explotación minera y petrolera, la construcción de megaproyectos y proyectos turísticos, la expansión de los monocultivos como la caña de azúcar o la palma africana y la apropiación de las riquezas naturales, que por generaciones hemos cuidado. Estas empresas están desarrollando un nuevo despojo organizado y ejecutado por terratenientes y empresarios nacionales y transnacionales, con la complicidad de funcionarios gubernamentales.

Después de doce años de atrasos e incumplimientos de los Acuerdos de Paz, los ricachones han sepultado este camino debajo de la creación de nuevas leyes o modificando las que ya existen y el impulso de medidas gubernamentales para garantizar los intereses de empresarios nacionales y extranjeros. Los diputados aprueban leyes que benefician a estos mismos intereses; los juzgados, la policía y el ejército persiguen a quien lucha por su derecho y defiende el territorio, mientras a los banqueros que se han robado millones, los narcotraficantes y los responsables de masacres, los dejan andar libremente y no hacen nada para capturarlos.

Todo el Estado guatemalteco está construido para dominar y garantizar el nuevo despojo que está en marcha. De este Estado que nos oprime y exprime, las comunidades indígenas y campesinas no podemos ni debemos esperar nada porque defiende la riqueza que en Guatemala se ha construido sobre las hombres de indígenas y campesinas a lo largo de quinientos años de injusticias, despojos de tierras y trabajo mal pagado

Por estas razones, al cumplirse 30 años de lucha combativa el Comité de Unidad Campesina llama a los hombres y mujeres que formamos el Pueblo de Guatemala a recorrer un camino distinto para construir nuestro futuro. Este camino debemos hacerlo desde los pobres, los marginados, oprimidos y explotados que somos la mayoría del país pero que hoy estamos dispersos. Es necesario refundar el movimiento popular; retomando y desarrollando nuestras ideas a partir de una visión común de la realidad, que sea critica y complementaria, superando la sectorización y construyendo una fuerza basados en que una es nuestra raíz y una es nuestra lucha.

Ninguna solución vendrá de los funcionarios de gobierno, finqueros, las empresas transnacionales o políticos de derecha porque ellos responden a las demandas indígenas y campesinas y del Pueblo en general, con el desprecio, la criminalización de la protesta social, las acusaciones de terrorismo, las campañas y persecución en contra de líderes populares o la utilización de mesas de diálogo como mecanismo para ganar tiempo o desactivar las protestas.

Desde los Pueblos Indígenas fuente de rebelión y resistencia; desde abajo donde se encuentra el Pueblo; desde la izquierda que es donde estamos las y los que luchamos por arrancar de raíz la injusticia y el sistema explotador nos corresponde ir acumulando fuerzas, defendiendo el territorio, haciendo crecer y coordinarse a nuestras organizaciones, construyendo formas de poder popular en donde los exluídos de siempre, los pueblos indígenas, las mujeres, las y los jóvenes seamos quienes decidamos qué es lo que se debe hacer, ya que sólo basado en la lucha y organización del Pueblo, podrá triunfar una verdadera alternativa electoral.

Es el tiempo de que todas y todos nos levantemos, que ninguno se quede atrás de los demás; es tiempo de fortalecer nuestra Resistencia, retomar nuestras medidas de autodefensa, incrementar las luchas, mejorar la coordinación y la unidad e ir pasando la Resistencia a la construcción de un Poder Popular, para que Amanezca y que llegue la Aurora.

 

¡Vivan los Héroes y Mártires del Pueblo de Guatemala!

La Madre Tierra No se Compra Ni se Vende - ¡Se Recupera y Se Defiende!

Cabeza Clara, Corazón Solidario y Puño Combativo
de las y los Trabajadores del Campo

Comité de Unidad Campesina -CUC-

 

 

Los indígenas y ladinos pobres organizados en el Comité de Unidad Campesina-CUC- nos dirigimos a los diferentes sectores del pueblo de Guatemala y la comunidad internacional en este nuestro 30 aniversario, para reafirmar que las mismas causas que dieron origen a nuestra organización aún siguen vigentes en la actualidad:

afiche marcha 30 años del cuc El modelo agroexportador de materia prima construido sobre los hombros indígenas y campesinas a lo largo de quinientos años de injusticia; la acumulación de la tierra en pocas manos para producir monocultivos; la discriminación hacia las hermanas y compañeras mujeres; el desempleo, los malos tratos y las condiciones miserables de vida en las fincas; y los salarios de hambre que no alcanzan para cubrir los gastos básicos de las familias campesinas.

Sigue la opresión hacia los pueblos indígenas, la permanente discriminación y el racismo estructural que se reflejan en la poca inversión en salud y educación, la desnutrición y pobreza extrema en los departamentos donde predomina la población indígena.

Cada día se agudiza más el conflicto entre los sectores de poder que quieren enriquecerse más, y los sectores populares que se resisten y luchan por la vida. Esto es evidente cuando el Estado favorece acciones de saqueo a la Madre Naturaleza como la autorización de licencias de explotación petrolera y minera, la introducción de productos transgénicos, el desvío y robo de los ríos y la contaminación de las fuentes de agua, la construcción de grandes represas, y la construcción de grandes megaproyectos.

Últimamente estamos viviendo una represión del Estado institucionalizada en la Policía Nacional Civil, el Ejército, los Tribunales y el Ministerio Público. Bajo el calificativo de delincuentes y terroristas persiguen a campesinos que defienden el territorio y luchan por la tierra, como lo han demostrado en los casos de San Juan Sacatepéquez y Livingston. Asimismo, se persigue a ciudadanos que se oponen al aumento constante del costo de productos de primera necesidad y el pasaje urbano y extraurbano.

Por estas razones hacemos un llamado a nuestras hermanas y hermanos, a comunidades, organizaciones indígenas y campesinas, sindicales y populares, a que se alcen su voz junto a nosotras y nosotros y se sumen a la Marcha Indígena y Campesina por La Soberanía de Nuestros Pueblos y la Defensa de la Madre Naturaleza, que dará inicio en Los Encuentros, Sololá a las 6:00 a.m. el día 12 de abril y culminará el día 15 después de medio día en el Parque Central de la Ciudad Capital.

Basados en el derecho de manifestación, demandamos al gobierno y las autoridades correspondientes que respeten la marcha y garanticen las condiciones para el desarrollo de la misma.

 

¡Sí a la vida – no al saqueo de la Madre Naturaleza!

 

COMITÉ DE UNIDAD CAMPESINA –CUC–
MIEMBRO DE WAQIB’ KEJ, CNOC, CLOC Y LA VIA CAMPESINA

Nuestra lucha es por la vida

Nosotras y nosotros, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, indígenas y ladinos, provenientes de las comunidades de Huehuetenango, Jalapa, Izabal, Guatemala, Chimaltenango, Sololá, Petén, Quiché, Quetzaltenango, Jutiapa, Alta Verapaz, Totonicapán, El Progreso, Retalhuleu, Suchitepéquez y San Marcos, nos reunimos en T’zoloj Ya’, Guatemala, del 28 al 30 de marzo para compartir nuestras experiencias de lucha y resistencia en defensa de la vida, la dignidad y el territorio.

 

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