
La comunidad San Pascual, en Alta Verapaz, ha recibido abono orgánico para sus cosechas y alimentos como parte de las medidas cautelares otorgadas a comunidades indígenas y campesinas en Guatemala. Esta entrega forma parte de un esfuerzo integral para fortalecer la seguridad alimentaria, promover la producción sostenible y garantizar el acceso a recursos básicos en áreas rurales afectadas por el despojo y la vulneración de derechos.
Este apoyo también es posible gracias al Acuerdo Agrario vigente en Guatemala, entre el gobierno con organizaciones campesinas del país, que busca proteger y mejorar las condiciones de vida de las comunidades indígenas y campesinas, fomentando prácticas agrícolas sustentables y fortaleciendo la soberanía alimentaria. Estas acciones son un paso importante para atender las necesidades de las familias campesinas y avanzar hacia una justicia agraria que reconozca los derechos históricos de las comunidades indígenas.


