
Durante el taller, se discutieron diversas técnicas agrícolas que las comunidades han implementado históricamente, respetando el ciclo natural de la tierra y el uso sostenible del agua. Los participantes compartieron experiencias sobre cómo la agroecología no solo es una práctica productiva, sino también una herramienta de resistencia frente al avance del agronegocio y la contaminación ambiental en sus territorios.
La cosmovisión indígena fue el eje central de las discusiones, destacando la relación profunda entre los pueblos campesinos y la naturaleza. Se enfatizó la importancia de seguir construyendo procesos productivos que respeten los principios de armonía, reciprocidad y cuidado del medio ambiente, esenciales para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
Este taller refuerza el compromiso del CUC en seguir promoviendo un modelo de producción sustentable y justicia social, a partir de los conocimientos de las comunidades campesinas e indígenas. La construcción de un futuro sostenible pasa por reconocer y fortalecer estas prácticas, que son el pilar de la defensa de los territorios y la vida en armonía con la naturaleza.
