¿Qué importancia tuvieron las manifestaciones el 8 de agosto?
"Algo muy positivo es que hubo una participación amplia y diversa entre organizaciones de carácter nacional y organizaciones regionales o locales. Fue una buena experiencia actuar juntas entre las organizaciones nacionales de Waqib’ Kej y organizaciones como Encuentro Campesino de Livingston, las comunidades de San Juan Sacatepéquez y organizaciones desarrolladas alrededor de las consultas comunitarias sobre minería, como la Asamblea Departamental de Huehuetenango.
Logramos coordinar las acciones, porque compartimos las mismas luchas. Para conmemorar el Día de los Pueblos Indígenas consensuamos tres temas, que son los temas que más le preocupan a la gente en el área rural. Primero, el rechazo a la explotación minera y un respaldo a las consultas comunitarias. Segundo, la demanda que cese la criminalización del movimiento campesino. Y tercero, una protesta ante el alto costo de la vida y los alimentos básicos."
¿Qué se esperaba lograr con las manifestaciones?
"El objetivo era hacer del Día de los Pueblos Indígenas un día de denuncia de las violaciones de nuestros derechos, y al mismo tiempo fue una prueba de nuestra articulación organizativa. Esto se logró, porque fijamos los tres temas en el debate público, y con las movilizaciones coordinadas mostramos nuestra capacidad de actuar junto entre las organizaciones. Estas son movilizaciones que pueden dar pie a las próximas movilizaciones, más masivas y articuladas todavía, porque los temas no están resueltos.”
|