Siguen las políticas para despojar a las comunidades indígenas de nuestros tierras y territorios, y la criminalización de la protesta social; por eso realizaremos la Marcha Nacional Indígena y Campesina por la Soberanía de Nuestros Pueblos y la Defensa de los Recursos Naturales.
Hoy en pleno siglo XXI estamos viviendo un tercer despojo de nuestras tierras, igual como sucedió con la invasión española del siglo XVI y la introducción del café en el siglo XIX. Ahora arrebatan las tierras de las comunidades para aporpiarse de los elementos naturales como el agua, la biodiversidad y las riquezas del subsuelo: metales y petroleo. Nuestra Madre Tierra es vista por los empresarios, políticos y gobierno como una riqueza para saquear, y no como una fuente de vida de la que dependemos todas y todos.
Pero con cada despojo crece la resistencia. Miles de comunidades se han movilizado y han recuperado sus tierras, han exigido su derecho de ser consultadas sobre la explotación minera, y han rechazado la incursión de grandes empresas y mega proyectos que sólo benefician a los empresarios y que dejan contaminada la Madre Naturaleza. |